La personas por naturaleza tienden a adaptarse a su entorno;
así la tecnología y la sociedad aunque quizás a simple vista no lo parezca
están íntimamente relacionadas, si una se modifica la otra se ve en la
necesidad de cambiar. Un ejemplo, mientras
más aparatos electrónicos tengan un lugar consume mayor electricidad, lo que
implica tener que mejorar las redes eléctricas.
Los seres humanos cada vez son más dependientes de la
tecnología. Ésta se convierte en un arma de doble filo, por supuesto que
proporciona muchos beneficios pero puede ocasionar consecuencias negativas.
Tenemos el caso de la energía nuclear, sino la hubiesen descubierto no
existiría las armas nucleares, pero tampoco las radiografías, la
radioterapia, el gamma-snife y otras
muchas cosas que han beneficiado al mundo.
Otro ejemplo menos drástico a la vista es el teléfono móvil
hace algunos años no existía, todos vivían perfectamente, pero en la actualidad
muchos “no sabrían que hacer sin él”.
Poco a poco se manifiesta un cambio en la forma de trabajar,
debido a que existen artefactos innovadores con diversas funciones las cuales
facilitan las labores cotidianas, minimizando el tiempo invertido en estos
trabajos. Permitiendo aumentar la productividad. Sin embargo, se debe tomar en
cuenta ¿Cómo aprovechaos este tiempo
libre? El ocio puede ser perjudicial.
El cambio continuo entre la sociedad y tecnología, es una especie de círculo vicioso. Primero la sociedad crea la tecnología para
satisfacer sus necesidades y/o gustos; pero luego se genera la tecnología y las personas se adaptan a ésta.

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